En la España socialista, la mitad de los españoles, unos comen con la droga, otros de lo que roban y otros en los comedores.
La prostitución se dispara y la delincuencia también, y los comedores de Cáritas ya no tienen recursos para poner de comer.
Zapatero enfrentado con la iglesia y también con la patronal, y ya por si fuera poco, también con los sindicatos por la reforma laboral.
Estos piden que dimita y que se vaya cuanto antes el señor de la risita, el diálogo y el talante.
Zapatero demagogo, embustero y bailarín, el que negaba la crisis y en la España socialista ya no se puede vivir.
Cinco millones de parados, pero qué barbaridad, cinco millones de empleos que crearon en el gobierno de José María Aznar.
Zapatero lleva España a la deriba como un barquito en el mar, con todos los ministros a bordo y ninguno sabe remar.
Y si Dios no lo remedia, España a pique se va, pero las próximas elecciones Rajoy ganará, socialistas al carajo y que no vuelvan nunca más.


